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26 Jun
2010

¿Tren o camión?

Tren y camión

Frecuentemente me encuentro discusiones sobre si es mejor promover la construcción de un metro, un tren ligero (LRT) o un metrobús (BRT). La última ocurre en Monterrey, donde el gobierno puso en la mesa la opción de utilizar autobuses articulados en lugar de trenes para la construcción de la Línea 3 de su sistema de Metro (El Norte, 23 de junio, 2010). Por supuesto, la respuesta depende del contexto: la demanda existente en el corredor, las posibilidades de inter-conectividad con una red, la capacidad financiera del gobierno o inversionistas promoventes, etc. Sin embargo, los lectores habituales de este blog reconocerán que tengo una preferencia clara, sobre todo cuando pienso en la ciudad mexicana típica. Quiero aprovechar este post para explicar por qué.

Como a muchos, me gusta la calidad de servicio que ofrece un sistema sobre rieles. En principio, los trenes alcanzan mejores velocidades y pueden ser más confiables porque corren en un espacio imposible de invadir, y porque no requieren tomar un carril de la calle existente (como los BRT). Además los trenes tienen ‘algo’. No se como explicarlo, salvo por lo siguiente:

Mi hijo de tres años juega a ser maquinista de tren, mientras que ser chofer de metrobús simplemente no le pasa por la mente.

El camión, ni como competirle a Thomas

Sin embargo, los trenes también son muy caros, tan caros que su crecimiento es lento y pocas ciudades pueden pagarlo sin endeudarse severamente, por lo que la discusión sobre si es mejor el metro o el metrobús es un tanto ociosa. No se trata de cual promete mejor servicio, sino de cual puede llenar el déficit de accesibilidad de una manera más rápida. Ambas opciones compiten contra el coche, por lo que ambas, para ser exitosas, deben tener un alcance lo suficientemente amplio como para influenciar las decisiones diarias de transporte de la población. De poco sirve una línea de metro si no te lleva a donde quieres ir, o si la estación más cercana está a gran distancia de tu casa.

Y en ese sentido, la comparación no debe ser tren vs camión, como se plantea en Monterrey, sino 7 kilómetros de metro vs 426 kilómetros de BRT, como se comparó en Bangkok.

Y ahí si, no hay nada que discutir.

Cuatro sistemas, mismo costo

(pulsa en la imagen para verla más grande)

Imagen por Walter Hook, ITDP

Por cierto, hay otras ventajas -además del costo- del camión sobre el tren. Una de ellas es la flexibilidad. Pienso en el caso de la Ciudad de México, donde la población siguió creciendo en sitios alejados de la red del metro. Si las líneas de metro fuesen de Metrobús, sería mucho más fácil extenderlas o moverlas de sitio hacia donde hay mayor concentración de la demanda. La mayor flexibilidad de los camiones también consiste en que puede ofrecer servicios exprés, con paradas limitadas, o servicios multidestino en el mismo corredor troncal, sin tener que construir toda una vía nueva.

¿Ustedes qué opinan?

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  • http://twitter.com/bernarducho Bernardo Farill

    Mientras toda opción ofrezca beneficios a la vez que obstáculos, siempre habrá un sano equilibrio en la correcta mezcla de estrategias.

    Escribo lo obvio: en la Cd de Mexico hay claras limitantes al metro por topografia y tipos de suelo, que hacen, si no imposible, carisimo llevar el metro a ciertas zonas (curiosamente el poniente pudiente de la Cd).

    A gran escala, lo mismo: casi toda Latinoamerica esta marcada por cadenas montañosas, con pocas zonas planas, como la peninsula de Yucatán, y los paises orientales de SudAm (brasil, venezuela, paraguay, uruguay), zonas donde es una clara ventaja al desarrollo de infraestructura.

    Saludos!

  • http://twitter.com/bernarducho Bernardo Farill

    Sin embargo, lo de tu hijo dice tanto… muy bueno.

  • http://twitter.com/bernarducho Bernardo Farill

    Mientras toda opción ofrezca beneficios a la vez que obstáculos, siempre habrá un sano equilibrio en la correcta mezcla de estrategias.

    Escribo lo obvio: en la Cd de Mexico hay claras limitantes al metro por topografia y tipos de suelo, que hacen, si no imposible, carisimo llevar el metro a ciertas zonas (curiosamente el poniente pudiente de la Cd).

    A gran escala, lo mismo: casi toda Latinoamerica esta marcada por cadenas montañosas, con pocas zonas planas, como la peninsula de Yucatán, y los paises orientales de SudAm (brasil, venezuela, paraguay, uruguay), zonas donde es una clara ventaja al desarrollo de infraestructura.

    Saludos!

  • http://twitter.com/bernarducho Bernardo Farill

    Sin embargo, lo de tu hijo dice tanto… muy bueno.

  • Marcog

    Onesimo, tu postura es muy balanceada, pero la imagen lo dice todo. Como están las cosas en la mayoría de las ciudades subdesarrolladas, me queda claro que lo que mas conviene ahora es meterle mucho dinero al BRT y una vez que se tenga la demanda probada, asi como la ruta, se puede sustituir por el metro.

    Pero es criminal apostarle al metro mientras haya tantas areas sin transporte publico.

  • http://twitter.com/amorales_ A. M.

    Sin duda, yo me voy por el Bus Rapid Transit: no tengo que repetir los argumentos que ya arriba expones (y que también ya has expuesto en otras entradas) pero insisto en lo general. Recordemos que la inversión en medios alternativos de transporte (que no sean el auto) puede transformar una ciudad. Si hay más movilidad para todos (y no para unos cuantos), la ciudad es más justa y más habitable. Si el metro no te ofrece esa urgente transformación en el presente, hay que optar por otras alternativas. Además, se puede agregar que los sistemas del BRT también le mandan un mensaje, simbólico pero importante, a los ciudadanos: quitar un carril de una avenida importante habla por sí mismo; el auto ya no es la prioridad. Un paso que se puede capitalizar para romper con el paradigma de que lo urbano se relaciona con el automóvil y las grandes avenidas. El BRT es una opción conveniente por su eficiencia y por su simbolismo.