News:

5 Nov
2009

Beltrones en Twitter

El Universal

No conozco al Senador Manlio Fabio Beltrones. Su fama, sin embargo, es gigante. Se le reconoce como el cerrador de tratos, como el factótum político, como el Co-Presidente de la República. Cuando se discute la ingenuidad de la nomenclatura panista, el contraste frecuentemente es con el Senador Beltrones. Tanto quienes lo apoyan como quienes le temen, tanto quienes ven en él un proyecto político como los convencidos de que representa un pasado que no debe regresar, destacan su habilidad y su retorcido colmillo.

En los últimos días, el Senador Beltrones ocupó un lugar preponderante en los periódicos. Siempre lo ocupa, pero en los últimos días más: Entregó la Medalla Belisario Domínguez, puso su marca en el paquete fiscal, escogió nuevo Presidente de la Comisión de Derechos Humanos, y abrió su cuenta en Twitter, la red social de mayor crecimiento en internet.

El 4 de Noviembre a las 12:57 am, el Senador inauguró su participación con este mensaje:

“Aquí estoy en el famoso Twitter. Listo para escuchar desde sus propuestas hasta sus ‘recordatorios’. ¿Alguna propuesta?”.

A las 3:49 pm, explicaba:

“Tuiteros, un Senador nutre su visión vía medios, giras, asesores, staff, líderes de opinión, pero aquí lo puedo hacer también del sentir común”.

Los detalles que compartió sobre su agenda, y las llamadas hechas por varios periodistas a su oficina, confirmaron que no se trataba de un impostor. Manlio Fabio Beltrones parecía un político dispuesto a experimentar con este nuevo canal de comunicación con la ciudadanía.

No era el primero, por supuesto. Marcelo Ebrard (@m_ebrard), López Obrador (@lopezobrador_), el Presidente Felipe Calderón y los Gobernadores de Querétaro (@ppcalzada) y de Nuevo León (@RodrigoMedina) son solo algunas de las personalidades del mundo de la política que han incursionado en Twitter. La decisión parece indispensable, particularmente ante la inusual capacidad de movilización política demostrada por los cibernautas en torno al Impuesto Especial de 3% a las telecomunicaciones.

De forma espontánea, un grupo que no se considera representado por la clase política tradicional manifestó su rechazo al impuesto discutido en el Congreso. Aglutinados en lo que se llamó “Internet Necesario“, los activistas twiteros dieron argumentos, construyeron redes de apoyo, abordaron a los medios tradicionales y construyeron espacios de interlocución con algunos Legisladores. La causa twitera alcanzó notoriedad y el Internet fue exentado del impuesto a las Telecom. Aunque este hecho puede considerarse marginal –particularmente dado el alto costo y baja calidad del servicio de Internet en México- es destacable en un país acostumbrado a decisiones entre elites y a la movilización clientelar.

Contrario a muchas de las personalidades públicas presentes en Twitter, el Senador Beltrones parecía dispuesto a interactuar con los cibernautas. Por ejemplo, el jueves el Senador escribió:

“Me queda claro el perfil que buscan para la CNDH pero que opinan y proponen que esta persona debería reformar en la CNDH?”.

Estos tweets desataron una avalancha de respuestas. No todos los días se puede platicar con un Senador, y menos en la víspera de la selección del ombudsman. Seguramente los 1,800 seguidores de este personaje en Twitter pensamos lo mismo al leerlos. ¿En serio el Senador Beltrones está interesado en mi opinión?

Lamentablemente, la ilusión se disipó pronto. El contacto directo y en tiempo real con la ciudadanía parece haber asustado al Senador, y lo que había sido una entrada triunfal a la red el miércoles se convirtió en una penosa salida el jueves. Antes de suspender su cuenta en Twitter, el Senador escribió que los comentarios recibidos fueron “tan numerosos e importantes que me han desbordado en este momento”. ¿Qué esperaba? ¿Comentarios escasos y banales?

Las nuevas generaciones de mexicanos pedimos un diálogo de dos vías con nuestros líderes. No esperamos que nos den la razón, pero sí que nos escuchen y respondan. El episodio de Beltrones en Twitter molesta porque confirma el estereotipo. El político que tiene la voluntad de interactuar con sus representados, desea hacerlo solo bajo sus términos, y mientras no se convierta en una distracción. Si va a dialogar, quiere controlar el micrófono, el acceso a la sala de juntas y la duración de la reunión. En cuanto el ciudadano cambia un poco las reglas, la incomodidad lo desborda, y el político-persona vuelve a convertirse en el político-anuncio de televisión.

Hace unos días, durante la entrega de la Medalla Belisario Domínguez, uno de estos políticos dió un discurso formidable. Con gran elocuencia, dijo lo siguiente:

“la ampliación del pluralismo político y social exige la transformación de la política en un espacio de diálogo público. Hay que integrar las diferencias, no erradicarlas. Si el consenso no existe, hay que crearlo y trabajarlo. No se trata de la unanimidad sino de la formación de mayorías”.

¿A qué tipo de diálogo público se refería? Si el Senador Beltrones regresa algún día a Twitter, habrá que preguntarle.

(Actualización 6/Nov: Este tema no pasó desapercibido. Aquí la opinión de Mario Campos y la de Jairo Calixto)

Popularity: 1% [?]

PUEDE INTERESARTE:

  1. Twitter en México, o de como estoy hablando solo. ShareTengo un par de semanas experimentando con Twitter, la nueva moda en “microblogging”. El concepto es sencillo, escribir posts muy ...
  2. Fotos de Saltillo, en Twitter Share¿Donde más puedes encontar juntos a una prostituta, a un carnicero, a una madre desesperada y a una viejita, todos ...

Etiquetas: , , ,

  • Fraga
    Pura demagogia, como los politicastros saltillenses que abren twitter, feisbuk y demás durante sus campañas y luego ni el polvo les ves!
blog comments powered by Disqus