News:

1 Feb
2009

Viva la discriminación

Curiosidades


Primero vi a uno, y volteé de reojo un par de veces más para asegurarme. Cuando me di cuenta que su presencia había llamado tanto mi atención sentí vergüenza. El hecho de que una persona con discapacidad trabaje como guardia de seguridad en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México no tiene nada de especial. Seguramente compensa sus limitaciones de movilidad con visión de halcón, olfato de sabueso o intuición de Sherlock Holmes.

Pero luego vi a otro dando información a un pasajero, y más adelante a otro más vigilando una sala. Era demasiada casualidad. El Aeropuerto, o la SCT, o Grupo Eulen –el nombre bordado sobre los elegantes suéteres de los guardias-, o nosequién tiene una política de acción afirmativa, discriminando a favor de quienes tantas veces son discriminados. Me parece una estrategia admirable.

Platiqué con Sergio, uno de los guardias en silla de ruedas. Me comentó que hay 38 personas con discapacidad trabajando en el Aeropuerto. Todo inició cinco meses atrás, gracias a un convenio promovido por la Fundación Vida Independiente. Dicha Fundación los recluta, les muestra como ser autosuficientes en la silla de ruedas, les enseña inglés, y los canaliza al Aeropuerto (e imagino que a otros sitios).

“Discúlpame” dijo Segio, mientras se disponía a responder en un inglés bastante aceptable las preguntas de otro viajero.

Como diría Memo Ríos, ¡aplausos!

Popularity: 1% [?]

Etiquetas: , ,

  • Ramón Mier

    Yo me precaté de lo mismo hace algunos meses, cuando viaje por primera vez haciendo uso de la terminal 2.

    Yo creo que la política de contratación de cualquier organización debe contratar a la mejor persona disponible para la tarea a realizar, sin discriminar a favor o en contra de alguien por sus discapacidades.

    En este caso, creo que para la tarea encomendada las personas con ese tipo de discapacidad cumplen perfectamente bien con la tarea y aún con ventaja.

    Porque siendo honestos habría que reconocer que es preferible ser atendido por una persona amable y capaz en una silla de ruedas que por una molesta y cansada por tener que permanecer de pie durante horas, o por otra a la que habría que dotarle un “módulo” para que sentada tras un escritorio lo hiciera.

    Coincido contigo: aplausos!