News:

30 Jan
2008

La Cuesta de los Muertos

Coahuila, Infraestructura, Vanguardia
Publicado en Vanguardia el 31 de enero, 2008

“Para llegar a Saltillo, los viajeros deben recorrer la ladera de un angosto camino de dos leguas en un sitio conocido como la Cuesta de los Muertos, donde habitan naciones de indios bárbaros -los Tobosos y los Gavilanes- que perpetran asesinatos increíbles y depredan a los viajeros”.

Este texto, escrito por un coronel español hace dos siglos, parece lleno de actualidad. Aunque el angosto camino haya sido sustituido por una autopista, y los indios bárbaros –tanto Tobosos como Gavilanes- hayan evolucionado hasta convertirse en traileros trasnochados, el resultado sigue siendo el mismo. Viajar hacia la vecina ciudad de Monterrey es arriesgar la vida.

El problema no es nuevo, aunque se ha ido agravado con el tiempo. La ausencia de otros cruces en la Sierra Madre Oriental, el declive del ferrocarril como transporte de carga preferencial, y la vinculación comercial de nuestro país con Norteamérica contribuyeron para hacer de este tramo carretero un ineludible cuello de botella. En los setentas, el visionario Gobernador Eulalio Gutiérrez se percató de esto, y sus acciones nos colocaron a la vanguardia nacional. Durante su administración se amplió la Saltillo Monterrey a cuatro carriles, convirtiendo este tramo en el único con estas características en todo el eje carretero Laredo-Ciudad de México.

Sin embargo, la congestión de hoy en día es tal que los cuatro carriles son ya notoriamente insuficientes. Hay fuentes que sugieren que más de 100 mil vehículos recorren sus 84 kilómetros todos los días. Por ello, no es inusual leer en el periódico reportes de accidentes. La neblina, el diesel derramado sobre el pavimento, las obras de mantenimiento mal administradas, la poca educación vial, los abusivos excesos de carga transportados en dobles semi-remolques y la nula vigilancia sobre los límites de velocidad contribuyen a que cualquier percance pueda convertirse en una carambola mayúscula.

No es raro escuchar historias sobre eternos embotellamientos en la carretera. Tras cualquier accidente, siguen largas filas que además de atrapar a los viajeros dificultan el acceso de bomberos o ambulancias. En dichas condiciones, solo un helicóptero podría transportar a tiempo a las víctimas de un accidente mayor.

A todo esto, hay que sumar el riesgo de ser atacado por indios bárbaros. Fui testigo de uno de estos embistes hace un par de días, mientras manejaba por la carretera hacia nuestra ciudad. Un enorme trailer perseguía sin misericordia a un VW rojo, echándole las luces altas y acelerando hasta casi tocar su defensa posterior. La posibilidad de que se tratara de una infortunada falla en los frenos fue desechada cuando el trailer continuó con su perverso juego a pesar de que el vochito cedió su carril. Vaya pasatiempo para un aburrido trailero.

Es tiempo de decir basta. La lentitud con que avanza el proyecto de la nueva carretera es increíble dado el consenso casi unánime que existe en favor de la obra. Ambos Gobernadores –el de Coahuila y el de Nuevo León- la han impulsado abiertamente y el Presidente Calderón dio el banderazo correspondiente desde el año pasado. La SCT concluyó a tiempo la licitación y el contrato fue ganado por una empresa seria. Son raras las voces que se manifiestan en contra. Sin embargo, la obra camina muuuuuy despacio.

Cada día que pasa se incrementa el costo de la nueva carretera, no solo en pesos, sino en vidas reclamadas por nuestra moderna Cuesta de los Muertos. ¿De quién es la negligencia? ¿De las autoridades, que no logran destrabar la maraña burocrática que implica una obra de esta envergadura? ¿De los propietarios de terrenos, que buscan especular para beneficiarse más de lo justo? ¿De la ciudadanía, que no presiona lo suficiente a sus gobernantes?

En México estamos acostumbrados a que grandes iniciativas –como las reformas energética y laboral- se detengan por falta de consenso. Sin embargo, es inaudito que no podamos sacar adelante ni siquiera aquellos proyectos en los que estamos de acuerdo. La nueva carretera Saltillo Monterrey –necesaria y urgente- es un ejemplo clarísimo.

Etiquetas: , , ,