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2 Jan
2008

El transporte público en Saltillo: Mucho Ruido y Pocas Nueces

Transporte, Vanguardia
Publicado en Vanguardia el 3 de enero, 2008

Durante las últimas semanas del 2007 observamos una serie de declaraciones previas al reciente incremento de 10% en las tarifas del transporte público en Saltillo. Los concesionarios argumentaron que no les es rentable prestar el servicio por cinco pesos debido a que los aumentos al precio de la gasolina han eliminado su margen de utilidad. Por su parte la sociedad civil organizada –en voz del Presidente de la Cámara de Comercio- responde que la baja calidad del servicio no amerita ningún aumento, y que si los actuales concesionarios no encuentran rentable su actividad deben entregar sus concesiones a transportistas más eficientes.

Desgraciadamente, ni subir las tarifas ni reemplazar a los concesionarios representan soluciones de fondo al eterno problema de baja rentabilidad y mal servicio. La razón es sencilla: el sistema de transporte público en Saltillo esta diseñado para ser ineficiente.

Permítame dar algunos ejemplos:

Primero: La ley establece que cada “concesión” se refiere a un microbús, y que nadie puede ser titular de más de cinco concesiones. Es decir, prácticamente cada microbús es una empresa individual que compite con los demás. La idea es tan ridícula como poner a los repartidores de Bimbo a competir por venderle a los mismos estanquillos. El resultado es mal servicio. Entre más “rápido y furioso” sea el operador mas ingresos percibe, generando una verdadera guerra del centavo en las calles de la ciudad. Si en cambio las concesiones se otorgaran por rutas, se facilitaría la regulación y podrían generarse eficiencias que harían más rentable el servicio para los concesionarios.

Segundo: Las concesiones se otorgan por un plazo de quince años. Este largísimo periodo –combinado con laxa supervisión gubernamental- sirve para dar certeza al concesionario de que llueve, truene o relampaguee su ingreso está asegurado. Con este diseño, tiene sentido “ordeñar” la unidad, pues cada peso invertido en mantenimiento es un peso considerado como pérdida. La historia sería diferente si las concesiones se otorgaran por cinco años, condicionando su renovación al cumplimiento de altos estándares de servicio.

Tercero: El servicio se regula en el Cabildo. Esto garantiza que criterios políticos y no técnicos priven en el diseño de las rutas y en el otorgamiento de nuevas concesiones. Como efecto, tenemos demasiadas rutas que confluyen en el centro de la ciudad, y demasiadas concesiones – cerca de mil- para el tamaño de Saltillo. Muchos camiones mal distribuidos son garantía de baja rentabilidad para el concesionario y de mal servicio para el usuario.

Cuarto: Las tarifas reducidas para estudiantes, adultos mayores y personas con capacidades diferentes son otorgadas por el gobierno pero absorbidas por el concesionario. Es decir, para el operador es más rentable subir una señora en Soriana que un estudiante en el Ateneo. Por ello es natural que los operadores sean selectivos a la hora de detenerse por pasaje. No debería sorprender a nadie que los concesionarios prioricen maximizar sus utilidades sobre hacer política social.

Quinto: El sistema está desvinculado de los principales empleadores de la región. Las empresas que tienen plantas en Ramos Arizpe contratan transporte privado para movilizar a su personal. Si no me cree, asómese a la carretera a Ramos al amanecer cualquier día de la semana. Verá pasar decenas de camiones privados llenos de operarios. ¿Cómo puede ser rentable un sistema de transporte público que no lleva a la mayoría de la gente a su centro de trabajo? Curiosamente solo existe una ruta – la Saltillo-Ramos- que ofrece una alternativa, y aun esta sin las características de capacidad, horario y confiabilidad que requiere la industria. Este diseño permite que algunos avispados empresarios se hagan millonarios a costa de la competitividad de la región.

Por supuesto, esta lista no es exhaustiva. Existen muchos otros ejemplos que sugieren que la mejoría real del transporte público en la ciudad requiere de un cambio radical en las reglas del juego. No es suficiente resistir aumentos a las tarifas o exigir el cambio de concesionarios. Estas estrategias hacen mucho ruido, pero producen pocas nueces. De hecho, representan simples paliativos incapaces de rescatar al transporte publico de Saltillo de su permanente estado de crisis. Es tiempo de repensar el sistema en su totalidad, con nuevas instituciones, nuevas reglas y nueva visión.

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  • Psyche

    Y pues al final quedamos igual o peor… yo hasta hace 1 año anduve siempre en combicita y la verdad me toco pasar, ver y sufrir de todo, si me parece injusto el incremento al pasaje pero me parece más injusto que no haya un cambio en las leyes para mejorar esos “detalles”…

    ¿y qué decir de los taxis?… son otro tema aparte pero igual andamos en las mismas

    pues mientras exista la necesidad de desplazarnos en tiempos “cortos” grandes distancias les seguiremos llenando el bolsillo a los microbuseros “rapidos y furiosos”… buuu

    saluditos

  • Gustavo

    Eres todo un Openhaimer…!!! muy buena nota…

    Y tienes razón, el sistema esta hecho para que responda asi, yo tuve malas experiencias con la 2A… que tiempos aquellos, jajaja.

    Al final de cuenta, el usuario, el pueblo, nosotros, somos los que pagamos todo. Los demás es protagonismo político para ganar votos.

    Dios nos ayude.

  • Anonymous

    esos tipos tienen licencia.pero para matar gente no se como les otorgan licencia para conducir,y se dicen “choferes”un llamado al director de transporte publico

  • Anonymous

    pues efectivamente todos esta en lo cierto.. el transporte publico es ineficiente…

    el ejemplo de las empresas de ramos arizpe es excelente..

    yo vivo en ramos arizpe, estamos de acuerdo k si voy a saltillo tengo k regresarme a las 9pm en punto para alcanzar un camion que el chofer planea llenar hasta la puerta..

    y todo debido a que no quieren trabajar mas tarde..

    pero esperemos pronto exista una persona que logre mejorar o promover la reforma al transporte publico.

  • Anonymous

    Lo que pasa en saltillo y como en todo Mèxico es que no tenemos gente preparada en el cabildo gente como el Dr Cardenas del PRI O Abraham Ramirez del PAN pues ellos que saben de transporte??? NADA !!! solo levantar la mano y estar con el "sistema" necesitamos gente preparada !!!

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